Qué hacer (Spanish Translation)
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¿Qué debería hacer uno? Esa podría parecer ser una pregunta extraña, pero no una sin significado o sin respuesta. Es la clase de pregunta que los niños hacen antes de aprender a no hacer grandes preguntas. Yo mismo, solo me hice esta pregunta en el proceso de investigar algo más. Pero, una vez que me la hice, pensé que al menos debería intentar responderla.
¿Entonces qué debería hacer uno? Uno debería ayudar a la gente, y cuidar del mundo. Esas dos son obvias. Pero, ¿hay algo más? Cuando hago esa pregunta, la respuesta que me viene a la mente es Crear buenas cosas nuevas.
No puedo probar que uno debería hacer esto, tanto como no puedo probar que uno debería ayudar a la gente o cuidar del mundo. Estamos hablando aquí de primeros principios. Pero, puedo explicar porque este principio tiene sentido. La cosa más impresionante que los humanos pueden hacer es pensar. Podría ser la cosa más impresionante que puede hacerse. Y la mejor forma de pensamiento, o más precisamente la mejor prueba de que uno ha pensado bien, es crear buenas cosas nuevas.
Yo me refiero a nuevas cosas en el sentido general. La física de Newton fue una cosa nueva y buena. En efecto, la primera versión de este principio era tener buenas ideas nuevas. Pero, eso no parecía lo suficientemente general: no incluía hacer arte o música, por ejemplo, salvo en la medida que expresan nuevas ideas. Y mientras podría ser que expresan nuevas ideas, no es lo único que expresan, a menos que estires el significado de la palabra “idea” de forma tan inútilmente delgada que incluya todo lo que ocurre en tu sistema nervioso.
Aún así, incluso para las ideas que uno conscientemente tiene, prefiero la frase “Crea buenas cosas nuevas”. Hay otras maneras de describir la mejor forma de pensar. Haciendo descubrimientos, por ejemplo, o entendiendo algo más profundamente que otros. Pero, ¿qué tan bien entiendes algo si no puedes crear un modelo de eso, o escribir sobre ello? En efecto, tratar de expresar lo que comprendes no es solo una manera de demostrar que lo entiendes, sino también una manera de entenderlo mejor.
Otra razón por la que me gusta esta frase es porque nos persuade hacia la creación. Nos hace preferir la clase de ideas que son vistas naturalmente como crear cosas más que, digamos, hacer observaciones críticas de cosas que otras personas han creado. Esas son ideas también, y algunas veces son valiosas, pero es fácil engañarse a uno mismo en creer que son más valiosas de lo que son. El criticismo parece sofisticado, y hacer nuevas cosas suele parecer incómodo, especialmente al principio, y aún así es precisamente esos primeros pasos los que son los más raros y valiosos.
¿Es esencial que sea nuevo? Yo pienso que sí. Obviamente es esencial en la ciencia. Si copiaras el paper de alguien más y lo publicaras como si fuera tuyo, no solo parecería poco impresionante sino deshonesto. Y es similar en las artes. Una copia de una buena pintura puede ser agradable, pero no es impresionante de la manera que el original lo fue. Lo que a su vez implica que no es impresionante hacer la misma cosa una y otra vez, sin importar que tan bien se haga; solo estás copiándote a ti mismo.
Sin embargo, toma en cuenta que con este principio estamos hablando de un tipo diferente de “debería”. Cuidar de las personas y del mundo son “deberías” en el sentido de que son nuestras obligaciones, pero crear buenas cosas nuevas es un “debería” en el sentido de que esta es la forma en la que uno vive en su máximo potencial. Históricamente, la mayoría de reglas sobre cómo vivir han sido una mezcla de ambos tipos de “deberías”, aunque usualmente más del primer tipo que del segundo. [1]
Durante la mayor parte de la historia, “¿Qué debería hacer uno?” tenía prácticamente la misma respuesta en todos lados, ya sea que le preguntaras a Cicero o Confucio. Tu deberías ser sabio, valiente, honesto, moderado y justo, mantener la tradición y servir el interés del público. Hubo un largo período donde en algunas partes del mundo la respuesta se convirtió en “Servir a Dios”, pero, en práctica era aún considerado bueno ser sabio, valiente, honesto, moderado y justo, mantener la tradición y servir el interés del público. Y efectivamente, esta receta habría parecido correcta para la mayoría de victorianos. Pero, no hay nada en ella sobre cuidar del mundo y crear nuevas cosas, y eso es un poco preocupante porque parece que esta pregunta debería ser eterna. La respuesta no debería cambiar mucho.
No me preocupa demasiado que las respuestas tradicionales no mencionen cuidar del mundo. Obviamente, la gente solo empezó a preocuparse de eso una vez quedó claro que podríamos arruinarlo. Pero, ¿cómo puede ser importante crear buenas cosas nuevas si las respuestas tradicionales no lo mencionan?
Las respuestas tradicionales fueron respuestas a una pregunta ligeramente diferente. Eran respuestas a la pregunta de “cómo ser”, en lugar de “qué hacer”. El público no tenía muchas opciones sobre qué hacer. El público hasta siglos recientes eran los terratenientes, los cuales también eran la clase política. Ellos no estaban escogiendo entre hacer física y escribir novelas. Su trabajo estaba predeterminado: administrar sus propiedades, participar en la política, luchar cuando es necesario. Estaba bien hacer otros ciertos tipos de trabajo en el tiempo libre de uno, pero idealmente uno no tenía tiempo. De Officiis de Cicerón es una de las grandes respuestas clásicas a la pregunta de cómo vivir, y en él dice explícitamente que ni siquiera estaría escribiendo si no hubiera sido excluido de la vida pública debido a recientes revueltos políticos. [2]
Habían por supuesto personas haciendo lo que ahora llamaríamos “trabajo original”, y eran frecuentemente admiradas por ello, pero no eran vistos como modelos a seguir. Arquímedes sabía que él era el primero en demostrar que una esfera tiene 2/3 del volumen del cilindro más pequeño que lo rodea y estaba muy complacido sobre eso. Pero, tú no encuentras a los escritores antiguos urgiendo a sus lectores a emularlo. Lo consideraban más como un prodigio que como un modelo a seguir.
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Notas
[1] Podríamos tratar todos los tres “debería” como el mismo tipo diciendo que es la obligación de uno vivir bien – diciendo por ejemplo, como algunos cristianos dicen, que es la obligación de uno aprovechar al máximo los regalos dados por Dios. Pero, esto parece uno de esos razonamientos engañosos inventados para evadir los severos requerimientos de la religión: tú podrías dedicarle tiempo a estudiar matemáticas, en vez de rezar o hacer actos de caridad, porque de otra manera estarías rechazando un regalo que dios te ha dado. Un útil razonamiento engañoso sin duda, pero no lo necesitamos.
[2] Confucio también fue excluido de la vida pública después de terminar en el lado perdedor de una lucha de poder, y probablemente él tampoco sería tan famoso ahora si no hubiese sido por este largo período de ocio forzado.